Solo tienes que apuntar
Encuentra los bordes de la tarjeta y dispara en cuanto tu mano se detiene. Puedes encadenar un montón de tarjetas, incluir el reverso, o traerlas desde tus fotos y tus PDF.
Escáner de tarjetas de visita
Apunta con la cámara y el nombre, la empresa y el teléfono ya están dentro. Lo que guardes puedes exportarlo y llevártelo cuando quieras.
Encuentra los bordes de la tarjeta y dispara en cuanto tu mano se detiene. Puedes encadenar un montón de tarjetas, incluir el reverso, o traerlas desde tus fotos y tus PDF.
Los contactos que captures pasan a la agenda del teléfono, a tus fotos y a tu propio Google Drive. También como archivo — vCard, CSV o Excel — para que sigan contigo aunque un día dejes de usar la app.
En cuanto guardas una tarjeta, entra en tus contactos, en tus fotos y en la copia de seguridad. Activas tres interruptores una vez y ya no hay nada que hacer a mano.
Conecta Claude, u otra IA que ya utilices, y podrás preguntar «¿quién era el de logística?» o «¿con quién no hablo desde hace tres meses?». Si la IA detecta un error te dice cómo corregirlo, pero la tarjeta no cambia hasta que tú lo apruebas. Disponible en Plus y Pro.
Deja el código QR de tu tarjeta en un widget de la pantalla de inicio o en la pantalla bloqueada. La otra persona solo tiene que escanearlo. En iPhone también cabe en Apple Wallet, y en Android en Google Wallet.
Empieza desactivado. Con la sincronización en ambos sentidos, si ya tienes en la agenda a alguien con el mismo correo o teléfono, la tarjeta se une a ese contacto en vez de crear otro. El cotejo se hace solo dentro de tu teléfono.
Después de un encuentro, la IA redacta esas pocas líneas por ti. No se inventa nada que no esté en la tarjeta y nunca envía nada: tú lo lees, lo pasas a tus palabras y lo envías tú mismo.
Al borrar una tarjeta desaparece a la vez del teléfono, de tus contactos (si tienes sincronización) y de nuestra copia de seguridad. Nada de «quedaba una copia por ahí».
La sincronización en la nube empieza desactivada. Al activarla, una copia de tus tarjetas queda en nuestros servidores para que la IA lea siempre la versión actual. Al desactivarla, esa copia se borra en el acto.
Una foto y así queda dividido. A la izquierda lo que fotografiaste; a la derecha lo que entra en tu tarjetero.
Conecta una IA como Claude a tu fichero de tarjetas. Tres pasos, unos cinco minutos y nada técnico.
En la app, abre Ajustes → «Conectar tu IA» y toca Empezar. Aparece una dirección: cópiala.
En Claude, abre Ajustes → Conectores → «Añadir conector personalizado». Escribe meishitto como nombre y pega la dirección que acabas de copiar. Igual en el móvil que en el ordenador.
Empieza por «¿está conectado meishitto?». Si contesta, ya está. A partir de ahí habla con normalidad: «¿quién de mis tarjetas trabaja en logística?».
Guía paso a paso y preguntas frecuentes →
La IA no puede reescribir tus tarjetas por su cuenta. Correcciones, etiquetas y borrados llegan como propuestas y no cambian nada hasta que lo apruebas en la app, salvo que tú mismo hayas activado la aplicación automática. Cuando preguntas, se envía a la IA que hayas elegido la parte del contenido que hace falta para responder.
La interfaz está en 12 idiomas (日本語 · English · 繁體中文 · 简体中文 · 한국어 · Español · Português (Brasil) · Bahasa Indonesia · Deutsch · Français · ไทย · Tiếng Việt).
Las tarjetas se leen en japonés, chino (simplificado y tradicional), coreano e inglés, además de alemán, francés, español, portugués, indonesio y vietnamita. El tailandés solo en iPhone.
¥0
¥480 / mes
¥3.800 / año
¥980 / mes
¥7.800 / año
Todo lo que el teléfono lee por sí solo es gratis y sin límite de cantidad. Los planes se diferencian únicamente en cuántas veces puedes pedir a la IA que relea una tarjeta difícil. Precios con impuestos, renovación automática y cancelación cuando quieras.